Consejos sencillos para fomentar el amor propio

El autoconcepto es lo que pensamos acerca de nosotros, pero cuando logramos aceptarnos, con nuestros defectos y virtudes, estamos hablando de amor propio. Es como un músculo, se tiene que ejercitar, por eso te cuento cómo fomentar el amor propio.

Por supuesto, no se trata de conformarnos e ir por ahí con la bandera “yo soy así y no voy a cambiar”, no va por ahí. Cuando conocemos nuestro potencial, podemos pasarla mucho mejor con nosotros mismos, con otros y afrontar cualquier reto.

Amor propio es un concepto complejo, al final de trata de algo que no podemos tocar o comprar en alguna tienda, sin embargo, cuando nuestros pensamientos cambian, nuestro comportamiento también. Así que el amor propio sí se ve.

Fomentar el amor propio es una cuestión de hábitos

Seguramente te preguntas cómo desarrollarlo, cómo sentirte mejor; es un trabajo diario y aquí te compartimos algunos sencillos consejos para reconciliarte contigo misma y crecer como persona:

  • Cuida tu cuerpo. Todo lo que entra a tu cuerpo puede ofrecerte una imagen clara de cuánto te amas, así que comienza por elegir con mucha conciencia cómo te alimentas y cómo fortaleces tu cuerpo.
  • ¿Cómo te hablas? Identifica tu diálogo interno e interpreta cada situación que te hace perder el amor por ti. ¿Son pensamientos positivos o negativos? velos y cámbialos. Sé más amable, primero, contigo misma, pues esa es la base del amor propio.
  • Perdónate. Solemos ser duros y (muy) críticos cuando nos equivocamos. Recuerda que el fracaso también es parte del éxito y que es el único camino para el crecimiento personal y profesional.
  • No lo pienses tanto. Sobrepensarlo todo te puede robar la paz y una vida movida solo por el ‘corazón’ también es complejo, así que busca el equilibrio e intenta conciliar lo que piensas y lo que sientes, de eso de trata el amor propio.
  • Agradece. Se trata de un hábito que puede cambiarnos la vida. No olvides agradecer todo lo que tienes a tu alrededor: personas, situaciones o cosas. Todo es producto de tu esfuerzo. Reconoce y agradece a cada parte de tu cuerpo por ser tu cómplice.

No esperes que el cambio se dé de un día a otro, mejorar el amor propio es cuestión de tiempo y hay que tenerlo presente hasta (especialmente) en los peores días. Es un trabajo de toda la vida.

Te podría interesar

Share This