Job hopping, la tendencia laboral de los millennials.

Hasta hace unos años, permanecer poco tiempo en un trabajo estaba muy mal visto. Sin embargo, el comportamiento de los millennials está cambiando las reglas, parece que lo de hoy es el job hopping.

El home office como estilo de vida es apenas una de las modalidades de trabajo empujadas por los que hoy tenemos 35 años o menos, ya no pasamos horas y horas en una oficina (como nuestros padres y abuelos), ahora pasamos horas y horas sentados frente al escritorio de nuestro rincón de teletrabajo en casa. Ya sé, no lo estamos haciendo muy bien.   

Sin embargo, en otro orden de ideas, hay una tendencia de la que también nos hemos apropiado: el job hopping. Es decir, se va cambiando de trabajo con frecuencia, estrategia y de manera voluntaria. El tiempo medio que los millennials suelen mantenerse en un puesto es de dos años.

Algunos medios internacionales han recogido una serie de opiniones de todo tipo de millennials y, la mayoría, afirman que lo hacen porque no sienten compromiso ni con su puesto de trabajo ni con la cultura de la empresa, a eso debemos sumar políticas retributivas y de promoción cada vez más pobres.

¿Por qué contratar a un job hopper?

  • Procesos de selección efectivos. Cuando alguien que hace jop hopping toca las puertas de tu oficina, seguramente ha estudiado bien el perfil del puesto que solicita y, por supuesto, los valores de la empresa. Algo llamó su atención y puedes contar siempre con su entusiasmo.
  • Experiencia variada y competencias transversales. Un job hopper conoce un número importante de softwares, procesos y modalidades de trabajo. Además, si es que ha cambiado de giro en algún momento, cuenta con aptitudes y habilidades transversales.
  • Contactos profesionales y trabajo en equipo. Alguien que prefiere el job hopping (idealmente) sabe adaptarse a las necesidades de cada uno de sus equipos, además, su puesto y la empresa misma pueden beneficiarse de la serie de contactos que ha ido acumulando durante su carrera profesional.

¿Qué dicen los detractores del job hopping?

  • La falta de compromiso es una amenaza. Sobre todo en medio de una crisis o durante el tipo de baches que determinan la supervivencia empresarial. Aseguran que no son empleados con los que puedes contar para los grandes proyectos.
  • Capacitación: ¿Inversión o gasto? Quienes no están de acuerdo con contratar a quienes hacen job hopping, afirman que los procesos de inducción y capacitación son complejos y costosos para quien planea quedarse poco tiempo en un puesto.
  • Falta de especialización. Tiene experiencia en varias áreas, sabe adaptarse, pero un job hopper, quizá, no es aquel que domina un software y todas sus actualizaciones. Puede quedarse corto frente a las necesidades de algunas organizaciones.

Esta generación de job hoppers abraza los cambios y se queda solo en espacios que le hagan sentir bien, nada de soportar hostigamiento. De cualquier modo, los empleadores tienen el reto de diseñar políticas que enganchen a quienes prefieren este tipo de carrera laboral.

¿Y tú, qué opinas sobre hacer job hopping?

Con información de Harvard Business Review.

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