Lanaterapia o cómo sanar tejiendo a mano

Es algo así como el mindfulness del siglo XXI y es que tejer a mano tiene grandes beneficios para la salud física y mental de quienes ahora lo ven no solo como un hobbie sino como terapia. Se llama lanaterapia y podría ser justo lo que necesitas.

Tejer es entretenido, pero también, y como en el caso de otras manualidades, puede promover la liberación de dopamina y con ello ayudar a quienes sufren de ansiedad, depresión o dolor crónico.

Expertos sugieren que practicar lanaterapia tiene un efecto en el cerebro parecido al de la meditación, ayuda a la concentración y a la relajación. Es una fuente de inspiración y de sanación.

Según una encuesta realizada por We Are Knitters, famosa tienda online de kits para tejer, cerca del 50% de sus clientes teje a mano como actividad para combatir el estrés. Incluso hay quienes tejen durante sus recesos laborales.

Betsan Corkhill, terapeuta británica, escribió Tejiendo salud, una obra que propone que practicar lanaterapia flexibiliza la mente. Betsan, afirma que la herramienta ya ha transformado e incluso salvado vidas.

Tejer a mano nivela la presión arterial, mejora la actividad cerebral, es un tratamiento eficaz para la ansiedad, reduce el sentimiento de soledad y aumenta la autoestima. Claro que vale la pena probar.

La clave está en que practicar lanaterapia requiere de tal nivel de concentración que los pensamientos obsesivos pronto desaparecen. Se está presente en el presente de forma (afortunadamente) inevitable.

Quien teje puede perderse horas en un patrón complejo y, al mismo tiempo, dejar atrás el estrés. El objetivo es lograr un profundo estado de conciencia movilizando las manos y también las creencias.

Debido a que nuestro sistema nervioso solo puede procesar cierta cantidad de información a la vez, practicar lanaterapia se convierte en actividad prioritaria, el resto queda en pausa durante un rato.

Nos posibilita una comprensión bastante profunda acerca de nosotros mismos y el mundo que nos rodea. No hay escape y tampoco se quiere escapar. Todo lo contrario, se consigue un estado de flow y el tiempo pasa volando.

Además, por supuesto, puedes unirte a un grupo de tejido y hacer nuevas amistades. Practicar lanaterapia mejora nuestras relaciones en todos los niveles. Es una buena forma de gestionar los problemas cotidianos.

Ya sea que tengas problemas para dormir, ataques de pánico o simples ganas de estar mejor, teje. Sin importar tu edad, tu cuerpo y tu mente te lo van a agradecer. Ser feliz podría estar al alcance de tus manos (literal).

Te podría interesar

Share This