La cuarentena, sus efectos corporales y cómo aliviarlos.

Nos hemos mantenido muy pendientes a los síntomas del coronavirus, pero hemos dejado de lado los efectos físicos y psicológicos de la cuarentena. Hoy nos vamos a concentrar en la somatización de las emociones que, al atravesar una pandemia, no es cosa menor.

El cuerpo habla y, durante esta larga cuarentena, seguro que ya está gritando, ¿lo escuchas? Una serie de dolores y malestares que van desde la migraña y hasta la imposibilidad de conciliar el sueño son propios de los tiempos de cambio.

Estamos atravesando una pandemia, por supuesto que experimentamos una serie de emociones exacerbadas y, a pesar de que tendemos a reprimirlas, se manifiestan de un modo u otro. Es entonces cuando aparecen las molestias físicas.

La cuarentena cambió nuestras vidas, tanto que hablamos de una “nueva normalidad”. Hemos pasado mucho tiempo sin salir de casa, hemos reducido la práctica de actividad física y cambiado drásticamente nuestros hábitos alimenticios. Las rutinas cambian, los efectos psicológicos se evidencian y esto es lo que le pasa a tu cuerpo:

Dolor de cabeza. El estrés es el clásico disparador de las cefaleas de tipo tensional. El cortisol, también llamada “hormona del estrés”, aumenta la frecuencia cardíaca, eleva los niveles de azúcar en la sangre y altera el sistema nervioso. Ahí está la causa de tu migraña.

Caída de pelo. Temor y preocupación por tu salud y la salud de tus seres queridos, una vez más el estrés y, además, la temida ansiedad, hacen acto de aparición durante la cuarentena. Este estado mental repercute agresivamente sobre los folículos pilosos y el pelo se cae más de lo normal.

Malestar estomacal. El estrés, el sedentarismo y una dieta alta en azúcares y grasas, está llevando a muchos al consultorio médico. Entre reflujo, náuseas, vómitos y diarrea, nuestros nuevos hábitos están dañando severamente a nuestro organismo.

Insomnio. Quizá uno de los síntomas más comunes de la cuarentena, el aislamiento y la crisis propia que una pandemia trae consigo. Las emociones mal gestionadas, el consumo de alcohol o exceso de cafeína pueden hacerte pasar las peores noches.

¿Qué nos quiere decir el cuerpo? En resumen: “bájale dos rayitas”. Practica alguna técnica de liberación emocional, mejora tu dieta, haz ejercicio y, ¡por favor! Reduce tu exposición a aparatos electrónicos (y a la información fatalista), van a acabar con tus nervios y con tu vista.

No hay un solo camino para transitar esta pandemia, no hay una sola verdad absoluta. Escucha a tu cuerpo, consiéntelo. Date la oportunidad de sentir y gestionar esa revolución de emociones que tanto miedo te dan. La cuarentena va para largo, aliviánate.

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