Cibercondría: la obsesión por googlear tus síntomas.

Si lo haces de vez en cuando, quizá estés gestionando tu bienestar, sin embargo, si lo tuyo ya es una especia de hipocondría digital, puedes estar dañando severamente tu salud mental. Hablemos de cibercondría.

Así es, otro de esos términos que parecen sacados de algún capítulo de Los Supersónicos: cibercondría. Un cambio en la coloración de la piel, un malestar que no habíamos experimentado o el “simple” presentimiento de que algo no anda bien basta para que acudamos al, a veces alarmista, Dr. Google.

Y es que según una investigación en la Universidad Edith Cowan, en Australia, solo uno de cada tres de los diagnósticos de Internet son correctos. Y, ojo, no es culpa de Google, más bien de nuestra capacidad (o incapacidad) para hallar información de calidad.

A eso hay que sumarle la preocupación o el miedo a padecer alguna enfermedad grave. Así es como podemos abordar el término de cibercondría, es decir, la búsqueda sin control de información sobre padecimientos que consideramos que podrían poner nuestra vida en peligro (real o imaginario).

Claro que estamos hablando de un trastorno mental que, además, se ha disparado como consecuencia de la pandemia por el nuevo coronavirus. Hay quienes no quieren acudir al hospital y googlean sus síntomas, pero también hay quienes aún tras un diagnóstico médico, siguen indagando en la web.

La cibercondría debilita, los pensamientos negativos desgastan y, efectivamente, enferman. Tanto se piensa en aquellos síntomas que se experimentan que pueden controlar la química cerebral y alterar varias de las funciones del organismo.

Así que si tus búsquedas en Internet te están causando ansiedad, háblalo. Un profesional de la salud mental puede acompañarte en un proceso para diferenciar entre amenazas reales e imaginarias. Y un especialista en aquel malestar fisiológico que manifiestas puede despejar todas tus dudas. Claro que también puede ser que “solo” estés somatizando.

Como siempre, la dosis hace al veneno. Una buena búsqueda puede ser preventiva, tiene que ver con el uso apropiado de la información y, por supuesto, con la emocionalidad de quien googlea. Que quede claro: la cibercondría no es cosa menor.   

Te podría interesar

Share This